Feliz día del abogado


Cada 9 de agosto, Los abogados celebramos esta fecha porque honramos la memoria del más ilustre de los panameños y padre nuestra nacionalidad, Don Justo Arosemena Quezada. Hoy se cumplen 200 años del bicentenario de su nacimiento.

No en vano se honra esta ilustre figura, que trasciende al presente por su visión de estadista, respetuoso de los derechos humanos y la tolerancia de las diferentes corrientes de pensamiento. Abogado, diplomático, escritor; fue mediador en los conflictos fronterizos entre Venezuela y Colombia.

Su visión de un Panamá independiente, se refleja en su ensayo titulado “El Estado Federal de Panamá”, cuando describe las razones geográficas, históricas y sociales para ser un país autónomo y soberano. Hoy día el pensamiento de Justo Arosemena tiene más vigencia que nunca y su vida, obra y pensamiento deben servir de guía permanente a todos los panameños que amamos a Panamá y que buscamos enrumbar su destino y desarrollo social y político. No es raro escuchar en estos tiempos que hacen falta líderes en estos tiempos,… eso no es cierto. El pensamiento de Justo Arosemena vive contemporáneamente a través del tiempo, como una herencia de conocimientos y virtudes, para ser mejores profesionales del derecho y mejores ciudadanos.
Hace falta inspiración e inspirar a las nuevas generaciones en un hombre de esta talla.

Hoy 9 de agosto, la ocasión es propicia para también recordar y honrar a insignes abogados que dejaron huella en la vida nacional, por su compromiso con el Estado panameño y el desarrollo de nuestras instituciones: Belisario Porras, Jorge Illueca, César Quintero, Felipe Tapia, Harmodio Arias, Ascanio Mulford, Clara González de Behringer; son algunos de los abogados que son ejemplos a seguir por las futuras generaciones.

Cada 9 de agosto, día del abogado, es una fecha de reflexión y de reiteración de los principios que rigen nuestra profesión: El examen de barra, la educación continua y la colegiación obligatoria, son algunos de ellos. Por lo que es importante reiterar, que no podemos desmayar en estos objetivos; hacen falta mayores controles para el acceso a la profesión, alternativas para la formación profesional de los colegas y la participación de los abogados en el gremio.

En momentos donde la profesión se ha visto atacada injustamente, se requiere de la unidad gremial; un colegiado robusto, participativo y de puertas abiertas, en donde la ley garantice que la participación de los colegas se haga necesaria para el ejercicio profesional.

La mejora en la calidad de la educación en las carreras de Derecho es fundamental. En general, estamos confundiendo la enseñanza en el aula de clase, con la educación superior como aspecto integral; con la investigación como herramienta fundamental.

Durante este recorrido de dos años, hemos detectado que los salarios u honorarios que se pagan a los docentes no son acordes ni equivalentes a un profesional del Derecho, esto combinado con la ausencia de verdaderos especialistas calificados para dictar las clases en las materias que se imparten en estas carreras.

La defensa del libre ejercicio de la profesión y el respeto entre los colegas: El Código de Ética que rige nuestra profesión es claro, debe imperar una cordialidad y respeto entre todos los abogados. Frecuentemente hemos visto expresiones que no son acorde al trato recíproco que demanda nuestra profesión. Esta es una tarea que compete a todos y debemos corregirla dando el ejemplo.

La corrupción y la administración de justicia: La comunidad abogadil y la sociedad en general esperan una respuesta clara por parte de las autoridades judiciales, frente a los casos de alto perfil; el desarrollo del sistema penal acusatorio y evacuación de los casos en el sistema inquisitivo. Igualmente, esto conlleva empezar a mirar el procedimiento civil y su transformación como elemento esencial para la agilización de la justicia.

La innovación en los servicios y adaptación a los cambios tecnológicos: Hoy día son muchos los productos tecnológicos que permiten ofrecer un servicio de calidad y ejercer la profesión de manera ágil. Le corresponde a cada uno de los colegas empoderarse en el uso de las nuevas tecnológicas de la información y comunicación como herramientas fundamentales para mantenerse en un mundo cada vez más competitivo.

Hoy 9 de agosto, más que nunca, debemos reafirmar nuestro compromiso con el ejercicio de la profesión, con honestidad, profesionalismo y entrega. El reto es colectivo y corresponde a todos y cada uno de nosotros poner nuestro grano de arena para enfrentar los problemas que se avecinan y dignificar la profesión de abogado.

Celebremos, recordando uno de los mandamientos del abogado: “Ama tu profesión… trata de considerar  la abogacía de tal manera que el día que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que sea abogado”.

Feliz Día del Abogado.

Roberto Aparicio Alvear
Secretario de Metas y Memoria
2015-2017

CONTACTANOS

No estamos en todo momento. Sin embargo, nos puedes enviar un correo electrónico y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

Sending

© 2017 Colegio Nacional de Abogados de Panamá . Todos los derechos reservados - Diseñado por Dynamica Panamá

Log in with your credentials

Forgot your details?